Propósito del Ayuno

Tener una experiencia personal con el Señor.

No solo se trata de una emoción, sino de una verdadera experiencia con Dios en la cual podamos ver su rostro y ser llenos de su presencia.

Es ahí donde toda impureza es quitada y podemos ser renovados porque su gracia es inmensa.


Ponle tu propio nombre.

Al experimentar al Señor íntimamente, verás facetas de El que tal vez antes no habías conocido de cerca, y es ahí donde podrás nombrarlo como tu amigo, tu Padre, tu roca, tu fortaleza u otro nombre con el que el Señor se manifieste específicamente en tu vida.


Salir de su presencia Transformado.

Es mas que una experiencia o una simple vivencia; se trata que realmente salgas de su presencia con la misma esencia; cambiado, renovado, libre y tengas el deseo de impactar a tu familia, a tus amigos y toda tu comunidad. Que ellos puedan ver el rostro de Dios reflejado en tu vida.


Servir en tu iglesia local o algún ministerio.

Se trata de algo que cambia tu perspectiva y estilo de vida, la palabra es ¡Actívate!; empieza a servir en tu casa primeramente y en tu iglesia, siempre existen necesidades que cubrir. Se un siervo de Dios y ministra a los demás por medio de tus acciones.


Alcanzar esta generación. Fuiste llamado por el Señor para ser parte de los que alcancen esta generación para Cristo, y que su reino sea establecido sobre la tierra, eres un instrumento de Dios. Le eres útil, y su deseo es que tú vivas cada día en su presencia para así mostrar su luz en todo lugar.