Aunque ya era de mañana, la ciudad estaba totalmente oscura; las calles, vacías; el pavimento húmedo por el rocío de la mañana; y el silencio inusual, inundaba el ambiente.
De pronto, frente a una secundaria vacía e iluminada, se pudo ver a distancia un grupo de jóvenes tomados de la mano, con las cabezas inclinadas, intercediendo por su escuela. Más adelante, la escena se repitió en una preparatoria, luego en otra secundaria, en una universidad… Toda la ciudad estaba llena de grupitos de jóvenes atendiendo al llamado de interceder por esta generación, por sus escuelas, por sus autoridades y por su país. En una plaza de la ciudad, también se encontraban jóvenes profesionistas, adultos, padres de familias, unidos en oración, apoyando a los jóvenes que estaban haciendo este acto de fe en sus escuelas.
En medio del mundo actual, lleno de violencia, de corrupción, vicios y miedo; un mundo en el que la gente no sabe ser la diferencia, o lo hace de manera violenta, manifestándose en contra de las autoridades, atacando, criticando, y ultimadamente, cayendo en lo mismo que tanto atacan; cientos de jóvenes se unieron este miércoles 9 de septiembre para orar a Dios en busca de paz, esperanza y orden en sus escuelas.
El propósito es simple; no se trata de ninguna manifestación a favor o en contra de nada, no es publicidad para ninguna iglesia o religión; tampoco se trata de algún rally político o religioso. Simplemente son jóvenes que se unen a clamar por esta generación.
Es de admirar la voluntad y el corazón de estos jóvenes, porque a pesar del desvelo, de las burlas de sus compañeros o de las incomodidades que este acto les pueda ocasionar, ellos de todos modos atendieron al llamado, reconociendo que la única esperanza de este país es Dios.
Este año 2009, es la décimo segunda ocasión que jxC promueve este evento en ciudad Victoria. Cada año hemos visto la respuesta de Dios, y hemos visto cómo el movimiento crece y se expande a otros lugares de nuestro país, como en este año, que se realizó también en el D.F., en el estado de Nuevo León, en Tampico, en Baja California y otras ciudades aledañas.
Deseamos continuar con este evento y hacer que crezca. Queremos extender la voz y hacer llegar la esperanza a cada rincón de nuestro país.